León Febres-Cordero y Nebot: ¿el comienzo y el final?

León Febres-Cordero marcó el inició de la transformación de Guayaquil y le facilitó el ascenso al sillón de Olmedo a Jaime Nebot, su «delfín». El Alcalde saliente, al parecer, no podrá lograr lo mismo con su candidata a Alcaldesa. Estaríamos asistiendo así, al final del último reducto de poder del socialcristianismo.

 

EDITORIAL / Agosto 23, 2018

Para nadie es desconocido en el país la gran transformación que tuvo Guayaquil de la mano del ingeniero León Febres-Cordero, quien tras recibir la ciudad al borde del colapso en 1992, supo liderar el anhelo de cambio de los guayaquileños a través obras que privilegiaron el servicio y el orgullo de los habitantes del Puerto Principal.

Este legado de obras, planes y proyectos entregados en el año 2000 a su sucesor Jaime Nebot, no ha tenido la continuidad adecuada y ahora, tras casi 20 años de su administración, los ciudadanos reclaman al Alcalde transparentar las cifras de estos cuatro períodos al frente del Municipio y, sobre todo, explicar con claridad la utilización que se ha dado a los ingentes recursos de los contribuyentes guayaquileños.

«Hay tareas incumplidas por Nebot, como la gestión social que muchos la ven como excluyente e intolerante«

Existen muchas obras concretadas con mucho esmero y acierto que la ciudadanía porteña no deja de reconocerlas, pero también hay tareas incumplidas como la gestión social que muchos la ven como excluyente e intolerante. Hay también obras con serios retrasos en amplios sectores de la ciudad que, sumados al proceder violento de los funcionarios municipales, hacen que los guayaquileños reclamen una necesaria fiscalización a la administración saliente y que planteen un cambio de estilo y de gestión que permita el desarrollo solidario, armónico y planificado de toda la urbe Huancavilca.

«Las intensas y costosas campañas publicitarias del cabildo socialcristiano no han podido tapar la realidad«

Las intensas y costosas campañas publicitarias del cabildo socialcristiano no han podido tapar la realidad de muchos barrios, cooperativas y asentamientos que diariamente deben luchar con la falta de servicios básicos o de seguridad. Tampoco pueden ocultar la realidad de la informalidad o los serios problemas de la movilidad en una ciudad que cada día enfrenta los retos de producir y crecer al ritmo que la productividad de su gente se lo impone.

La posta que Nebot aspira pasar a su ex secretaria y candidata a Alcaldesa, no termina de cuajar y el probable último alcalde socialcristiano, tampoco atina cómo cubrir su retirada ante el ascenso inminente de Jimmy Jairala, quien ha mantenido sostenidos y altos índices de aceptación, muy similares a los de Nebot. Se conoce que Jairala no dudará en destapar la cajita de pandora de dos décadas de contrataciones social cristianas que la ciudad exige transparencia y fiscalización.

«Jimmy Jairala ha mantenido sostenidos y altos índices de aceptación, muy similares a los de Nebot»

El plan del ingeniero León Febres-Cordero, era a 50, a 100 años de frente a la ciudad del futuro. Al parecer, esa es la parte que su delfín no pudo o no supo entender. Hoy es necesario reinventarlo. La ciudad lo exige.