Una bella que enfrenta al poder…

«Señor Alcalde DECLARE EN EMERGENCIA A GUAYAQUIL», es el pedido  que a través de una carta pública hace Nathalie Vergara al Alcalde saliente Jaime Nebot, a propósito de las fuertes inundaciones que importunan el normal desenvolvimiento de las actividades de la ciudadanía guayaquileña. A continuación transcribimos la totalidad de la misiva que ha comenzado rápidamente a viralizarse en redes sociales, espacio natural de Nata, esta inteligente y bella joven guayquileña.

Nathalie, crítica de la administración socialcristiana, lanzó la carta desde su portal llamado «Ideas para Guayaquil» en donde hace denuncia pública y activismo político. Su estilo frontal y atrevido le ha valido varias amenazas y represalias.

OPINIÓN / Marzo 22, 2019

«Veinte años después, las inundaciones siguen haciendo estragos en Guayaquil, señor Alcalde.

No puede ser que la gente esté pasando por esta gravísima situación. Si bien es cierto que los ciudadanos se la toman a ratos con esa gran tolerancia y buen humor guayacos, nadie puede vivir en zozobra, esperando que el agua le tumbe su casa o irse a trabajar nadando o en lancha. No señor Nebot.

Le pregunto señor Alcalde: ¿usted que hizo tantos simulacros por terremotos, nunca se le ocurrió hacer un elemental plan de contingencia contra posibles y previsibles problemas como las inundaciones? Antes de salir a hacer proselitismo y dedicarse a su gira de campaña presidencial, ¿no le parece que debía dedicarse a preveer estos problemas?

Y también le pregunto… cómo está su mansión en Mocolí? Seguro que estos problemas por allá no los tiene. Debería la gente pobre tener las mismas previsiones que usted se ha dado para vivir en forma segura. Un buen mandatario debería vivir libre de estas amenazas tanto como sus mandantes, ¿no lo cree así?

Señor Alcalde, y se lo digo sin ningún otro afán que no sea el precautelar la seguridad de la gente más deprimida, DECLARE EN EMERGENCIA A GUAYAQUIL, la gente ya no aguanta más y no se puede abusar así, de la paciencia del pueblo. Este no es momento de cálculos políticos. No permita que Guayaquil crea que a usted le preocupa más poner en riesgo la candidatura de su partido que el bienestar de los pobres.

Es la hora de dejar las pasiones políticas de lado y pensar en la ciudad, eso es los que diferencia a un buen alcalde de un demagogo cualquiera. Abandone sus desates de prepotencia y piénselo al menos, usted puede hacer la diferencia. Sino el pueblo lo sancionará a usted y a sus candidatos con el arma más fuerte que posee: el voto».

Atentamente

Nathalie Vergara

Ideas para Guayaquil